Escritos en

2017

Poema

Vodka

Tres de la mañana, dos botellas de vodka, la lluvia inundando mi casa y un solo pensamiento que ha invadido mi mente toda la noche: tú. Me causa un gusto infinito que el imbécil ese que tanto te gusta te haya traído la felicidad absoluta, o al menos una bonita máscara que, según tú, se parece mucho a ella. Al final, no sabrías distinguir una espina de una rosa ni aunque te estuviera desgarrando los pulmones por intentar arrebatarle su…

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Poema

Hábitos

Volví a dejar la toalla húmeda tendida sobre la cama, la ropa sucia sobre el suelo, la pasta dental destapada, y no pretendo secar mis huellas que llegan hasta la sala, donde me siento, desnudo, a utilizar mi ordenador; por las noches, dejo la ventana abierta, la luz de la habitación encendida, las puertas sin seguro, y me olvido siempre de sacar la basura. Dejé tu pared favorita a medio pintar, los trastes de nuestra última cena, sin lavar; no…

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Poema

Silencio

Guardó silencio y me vio a los ojos atentamente, esperando mi respuesta. Le mostré una lista: cincuenta y tantas mujeres que me habían pasado por la vida; muchas de sábado por la noche, y unas cuantas de domingo por la mañana. Siguió en silencio mirándome fijamente a los ojos como insatisfecha. Tomó la lista, y sin siquiera mirarla la dejó caer en la fogata que ardía frente a nosotros. —Eres este momento y este lugar —me dijo. Y así como…

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Poema

Pecas

Me atacaste por la espalda, infame pirata; sin embargo, el único cobarde fui yo. Quise enfrentarme a tus dudas navegando sin miedo de frente a los mares en que estaba perdido, y aunque el viento no estaba a tu favor, como era de esperarse, me lograste vencer. Memoricé uno a uno todos tus océanos en 3 días y 4 noches. A pesar de ello, todos los días te aprendo algo nuevo. Te conté hasta la última de las estrellas de…

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Poema

Contigo

Tenían razón, el fin del mundo había llegado. Lo que aún no sabían era que luego de tanta tempestad, ocurriría lo inesperado: vendrías tú. Pero no para cerrar o sanar mis heridas, sino para ayudarme a vivir con ellas y enseñarme que en realidad nunca estamos solos. Por fin logré encontrarte resistiéndome al abismo eterno que existe en tus brazos tan llenos de vida. Recordé el latir de mi corazón como un tictac oscuro del reloj abandonado en tu cajón.…

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